¿Cómo se garantiza que un proceso electoral sea transparente?

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En cada nación democrática, las elecciones son eventos que se llevan a cabo normalmente para que el pueblo (soberano) elija a sus gobernantes de forma universal, directa y secreta. Muchas constituciones se rigen bajo ese estatuto.

En ocasiones se hace referencia que, lo establecido por el pueblo es ley, de modo que es como si se hiciera valer la voz de Dios, por lo que es importante que los procesos electorales sean transparentes y veraces.

Mencionamos esto, pues se ha puesto muy de moda que las naciones que se rigen bajo dictaduras también llevan a cabo procesos electorales, haciendo creer al resto del mundo que son naciones “democráticas”, pero bien sabemos que se trata de procesos fraudulentos.

Decimos que estos procesos electorales son fraudulentos, ya que carecen de una o más de estas características, que sí se evidencian en naciones democráticas.

  1. Presencia de observadores nacionales e internacionales

Los observadores nacionales están compuestos por delegaciones seleccionadas por los jefes de los partidos participantes, que auditan parcialmente el proceso acudiendo a algunos centros electorales.

Por otra parte, los observadores internacionales están integrados por las delaciones de las organizaciones internacionales, tales como la ONU, el centro Carter, y las organizaciones regionales de acuerdo la ubicación del país (OEA, Unión Europea, etc.)

Una elección que se realice a puertas cerradas, crea una enorme sombra de duda en cuanto al proceso. La ausencia de observadores puede hacer constar que una elección sea nula, sobre todo si hay otros elementos probatorios de fraude.

Por ello, los observadores nacionales denuncian frente al consejo electoral nacional, mientras que los observadores internacionales lo hacen frente a las instituciones internacionales, de modo que el derecho internacional proceda.

  1. Un consejo electoral nacional que sea parcial

Es indispensable que el representante del poder electoral de una nación sea imparcial. Tiene derecho a una inclinación política de forma individual, pero no como jefe de esta institución, ya que debe resultar una autoridad confiable en aras de la transparencia del proceso.

El presidente del consejo electoral debe trabajar de acuerdo a los plazos establecidos para convocar a elecciones, y debe ser solícito ante cualquier inquietud de las organizaciones políticas participantes.

La elección de estas autoridades depende de la ley de cada país, pero generalmente quienes se encargan de esta tarea son los representantes del poder legislativo o del poder judicial.

  1. Facilitar los resultados en tiempo real

Las elecciones de una nación no tienen por qué tratarse como un asunto que los ciudadanos no tengan derecho a saber, ya que en muchos países los resultados se van proporcionando en tiempo real, de manera que cada persona sepa si su tendencia es la ganadora o no.

No es necesario contratar un cerrajero que blinde las instalaciones electorales, pues quizás las elecciones sean secretas de forma individual, pero no a nivel de resultados.

El hecho de que no se revelen los resultados con prontitud puede hacer pensar que el proceso electoral es manipulable, pues se trata de una fórmula que con frecuencia repiten las naciones dictatoriales.